DEL TENER AL SER

Por Bárbara González 

Se nos olvidó que somos un conjunto de cuerpo, mente y espíritu, y en este olvido perdimos nuestra esencia, entrando en la confusión entre SER y tener.

En nuestra ignorancia creímos que somos lo que tenemos, convirtiéndonos en consumidores angustiados, vacíos y aislados, aburridos de la vida, y en consecuencia tratamos de compensar esta depresión crónica con el consumo compulsivo, y así comienza el periplo que no hace sino acrecentar el vacío existencial, pues tratamos de buscar la felicidad fuera de nosotros, sin percatarnos que buscamos en el lugar equivocado. La felicidad no vine de fuera hacia dentro sino de dentro hacia fuera.

“El hombre ya no sabe ni siquiera lo que le gustaría hacer, lo que le hace feliz. En su lugar, desea hacer lo que otras personas hacen  o hace lo que las otras personas quieren que haga.”

(Viktor Frankl)

Como consecuencia de esta propaganda consumista, muchos siguen creyendo que la identidad se define en función de la calidad y la cantidad de las posesiones. Sin embargo, parece que nunca tenemos suficiente;La mentira contemporánea es que el bienestar, la riqueza, la plenitud y la abundancia están fuera de nosotros mismos. Así es como nos vamos desconectando de nuestro ser, el único lugar donde reside la verdadera felicidad; Para algunas grandes corporaciones es muy importante que sigamos deseando más de lo que tenemos, de ahí que sea necesario para este sistema que como individuos nos sintamos permanentemente insatisfechos. Aunque bien es cierto que nadie nos apunta con una pistola a la hora de consumir y aún así lo hacemos de forma “voluntaria” y consumimos más de lo que necesitamos., Este hecho de que consumamos mucho más de lo que necesitamos pone de manifiesto nuestro vacío existencial.

A menudo confundimos la felicidad subjetiva que colma los sentidos, con la felicidad que colma el corazón.

Siempre hemos creído que la felicidad está en el exterior, en una pareja, en un coche, en una casa, en un trabajo… andamos por la vida cediendo nuestro poder personal a todas estas cosas que creemos nos harán felices, quedando totalmente desempoderados, creyendo que así hallaremos la felicidad, pero nada más lejos de la verdad; hallar la felicidad solo depende de ti y empieza en ti.

Hemos picado el anzuelo, confundiendo el bien-tener con el bien-estar, creyendo que la felicidad está afuera, en lo externo, en lo ajeno, cuando la verdad es que ésta, solo se puede encontrar en uno mismo, en el SER y no en el tener. Mientras busques fuera, serás pobre, pues todo empieza dentro y termina dentro de uno mismo.

La verdad es que cuanto más desconectados estamos de nuestra verdadera esencia y de nuestro SER, mayor es la sensación de carencia y de  escasez. De ahí que la enfermedad de este siglo sea la necesidad de seguir acumulando dinero en el desesperado intento del ser humando por llenar el gran vacío del alma.

A todo aquel que quiera sentir plenitud y dicha… ¿Qué tal si buscamos el sentido de la vida, la felicidad, el bienestar…en otros lugares, y dejamos de buscarla en lugares donde ya sabemos a ciencia cierta que no está?

Hoy tengo la esperanza de que la humanidad se dirige con estos cambios fundamentales hacia el despertar y la liberación.