coach-valencia-coaching-valencia-barbara-gonzalez-coach-terapeuta-terapias-crecimiento-personal-desarrollo-coaching-ejecutivo-autoestima-autoconocimiento

LA VIDA ES UN PROCESO PEDAGÓGICO

Por Bárbara González 

Muchas veces creemos que estamos sanados, curados, listos para la batalla de la vida, y de repente nos damos cuenta que seguimos descosidos por dentro, llenos de agujas clavadas en el cuerpo que se fueron clavando a lo largo de nuestra infancia, de nuestra vida, de nuestro transitar por el mundo, y de repente cuando pasa alguien y nos las roza, duele como si recién clavadas estuvieran.

Y entonces piensas: “¿Será que algún día podré ser perfecto, insensible al dolor, ser ajeno a los demás? ¿será que nunca llegaré a levitar como Buda?, ¿Por qué no soy todavía perfecto?, a estas alturas ya debería de serlo o al menos eso me contaron?”

Pues no, hoy tengo que decir que no, que yo al menos, sigo teniendo mis taras en algunos momentos de mi vida, no he alcanzado la perfección, ni creo que la alcance en esta vida, porque de eso se trata, de caer, aprender, trascender y volver a empezar.

A lo largo de la vida nos esperan muchos aprendizajes y más nos vale que vayamos asumiendo que aún no somos perfectos, que vinimos aquí a aprender, y que todo lo que nos sucede es con este único fin, aprender a ser nuestra mejor versión.

Hoy quiero decirles a esos seres imperfectos, que no están solos, que unos más y otros menos, pero todos estamos “tarados” (Tarados: léase gente con algo a trascender).

Lo importante en estos casos, es tener compasión de nuestras imperfecciones, aceptarnos y entender que lo hacemos lo mejor que sabemos, que vinimos a este mundo a aprender y a sanar, y de eso se trata; que probablemente, aún te quedan muchas agujas clavadas y quizá dolerán, pero hemos de asumir (yo la primera) que, quien quiera encontrar personas perfectas que busque en otro mundo, aquí solo estamos los rotos y descosidos y vueltos a descoser con mucho amor.

Y todo esto en realidad, es un regalo ya que cada conflicto que tenemos con un otro es una oportunidad para limar la ignorancia de nuestro ego, acercándonos cada día más a la sabiduría de nuestra verdadera esencia. Los demás son el espejo donde algunas veces vemos nuestras sombras y, en otras ocasiones, la mejor versión de nosotros mismos.

Cuando eres un buen observador, todo el mundo es tu maestro.

Add A Comment